Crema solar, gafas de sol, prendas ligeras, sombreros… A la larga lista de complementos que utilizamos en verano para protegernos de los rayos del sol debes añadirle tu alimentación. Como dice el refrán somos lo que comemos, y una alimentación consciente puede ayudarnos a protegernos del astro rey y sus efectos negativos en nuestra piel. Descubre en nuestro artículo los alimentos que protegen tu piel del sol.

Durante la época estival debemos vigilar nuestra alimentación para asegurarnos que nuestro cuerpo tiene las herramientas suficientes para mantener una piel sana. En este sentido, debemos ingerir alimentos que nos ayuden a aumentar la protección dérmica. Ya sea aumentando la melanina, los antioxidantes o mejorando la respuesta inflamatoria.

Todo pasa por ir incorporando a nuestra dieta una serie de alimentos que nos ayuden a regular todos los nutrientes beneficiosos y así conseguir un buen bronceado sin dañar nuestra piel. ¿Quieres conocer los alimentos que protegen tu piel del sol? Sigue leyendo este artículo de Welthy y te lo contamos.

La melanina, nuestra gran aliada

La melanina es el pigmento natural de nuestro cuerpo, el que la da el color a la piel, al pelo o incluso al iris de los ojos. SU principal función, más allá de darnos colorido, es la de protegernos frente a la radiación de los rayos solares. Es por eso que si lo que queremos es proteger nuestra piel, lo que debemos hacer es aumentar la producción de melanina para que cumpla su cometido.

Más allá de los alimentos que estimulan la producción natural de melanina, si queremos protegernos del sol, también tenemos que introducir en nuestra dieta productos que contengan otros nutrientes como el q10, betacarotenos y alimentos ricos en antioxidantes. Cumpliendo todos estos puntos, conseguirás proteger tu piel desde dentro.

Alimentos que protegen tu piel del sol

Zanahoria: esta hortaliza es uno de los alimentos con más cantidad de betacarotenos. Este nutriente, que una vez en nuestro organismo pasa a ser vitamina A, nos aporta muchos antioxidantes. Los antioxidantes favorecen la recuperación de las células cutáneas dañadas por la acción del sol. Si quieres saber qué alimentos son ricos en betacarotenos simplemente debes fijarte en el color de las hortalizas. La mayoría son naranjas. Algunos ejemplos de productos ricos en betacaroteno son las calabazas, el melón o el mango.

Sandía: es una fruta con alto contenido en licopeno. Este dato, que en cualquier otro momento hubiésemos pasado por alto, toma mucha relevancia después de que un estudio del British Journal of Dermatology demostrara que el licopeno reduce en hasta un 40% el riesgo de sufrir quemaduras por el sol. Además de en la sandía, el licopeno lo podemos encontrar en otras frutas como el tomate, las papayas o los pomelos.

Té verde: dado su alto contenido en polifenoles, es uno de los grandes alimentos que pueden proteger tu piel del sol. Los polifenoles tienen propiedades antiinflamatorias, lo que los convierte en perfectos para combatir los estragos del sol en nuestra piel y para prevenir la progresión de ciertos tipos de cáncer. En cualquier variedad de té encontrarás polifenoles, no obstante, está presente en mayor cantidad en el té verde.

Aguacate: las grandes dosis de vitamina E que tiene el aguacate lo hacen un alimento perfecto para proteger tu piel del sol. El caso es que la vitamina E previene el daño a los radicales libres, además de actuar como antiinflamatorio y mejorar la protección natural de nuestra piel. Más allá del aguacate, algunos alimentos ricos en vitamina E son los frutos secos como las avellanas, las nueces o las almendras y en los aceites vegetales.

Cítricos: los frutos cítricos son grandes portadores de vitamina C. El caso es que en los últimos años se ha venido demostrando que los niveles altos de vitamina C en sangre tienen relación con menor riesgo de padecer cáncer. De hecho, se ha demostrado que la vitamina C actúa como una especie de tóxico para las células cancerígenas. Si quieres saber qué productos son ricos en vitamina C, más allá de los cítricos, lo encontrarás en verduras como el brócoli o el pimiento.

Pescado azul: los pescados azules son los productos que nos proporcionan mayores dosis de omega 3. Los ácidos grasos omega 3 actúan como bloqueadores de sustancias químicas que favorecen la aparición del cáncer de piel. Es decir, que el omega 3 ayuda a prevenir este tipo de cáncer. Además, otra función que cumple es la antiinflamatoria, perfecto para reparar los posibles daños del sol sobre la piel. El omega 3, además de en pescados azules como el salmón o la sardina, también lo encontramos en semillas, como chía o lino, y en nueces.

Semillas: las semillas son un tipo de alimento que suele ser rico en zinc. El zinc es un mineral que no solo refuerza nuestras defensas, sino que también aumenta el nivel de antioxidantes y sube el nivel de proteínas reparadores del ADN. Además de en semillas, el zinc también se puede encontrar en legumbres, marisco y carnes…

La importancia de protegerse del sol

La exposición reiterada a los rayos ultraviolados está detrás de más del 90% de los cánceres de piel. Aunque durante mucho tiempo los peligros del sol se han obviado o se han pasado por alto, en los últimos años está creciendo cada vez más la consciencia de que debemos protegernos ante su acción.

La radiación ultraviolada de los rayos solares nos genera radicales libres. Esto son moléculas que inflaman y dañan nuestra cadena de ADN. Estos cambios en el ADN y sus genes pueden dar lugar a mutaciones cancerígenas que pongan nuestra vida en peligro.

Es por eso que siempre que debemos tomar precauciones ante la acción solar. Durante todo el año, pero principalmente en periodo estival. En este artículo te hemos hablado sobre los alimentos que protegen tu piel del sol, pero junto con tu alimentación, deberías tener siempre algunas premisas claras:

· Evita exponerte al sol durante las horas centrales del día. Entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde es cuando los rayos ultraviolados son más potentes.

· Cuando organices salidas o actividades ten siempre en cuenta el factor sol. A menudo solo tomamos consciencia cuando vamos a la playa, pero el sol pica tanto en la playa, como en el monte o en la ciudad.

· Ten siempre la posibilidad de ponerte en la sombra cuando el sol esté apretando mucho. No obstante, aunque ponerse en la sombra es mejor que estar a pleno sol, debes saber que los toldos o sombrillas no protegen totalmente de los rayos UV.

· Protégete con la ropa: sombreros que te tapen la cabeza y las orejas. Gafas de sol de calidad, prendas holgadas y ligeras para prevenir los golpes de calor. Cubrir el máximo de la superficie de tu cuerpo.

· Siempre que vayas a salir a la calle ponte crema de protección solar como mínimo de 30. Dependiendo el tipo de piel que tengas no dudes en usar cremas de mayor protección.

· Evita las lámparas bronceadoras. Ya tenemos suficiente con la radiación propia del sol como para aumentar aún más el estrés de nuestra piel con radiación artificial.