Una alimentación equilibrada y actividad física regular son los dos principales pilares sobre los que se sustenta una vida saludable, algo que explicamos en nuestro manifiesto. Hay muchas formas de mantener nuestro cuerpo activo y mejorar nuestra salud y, sin duda, ir al gimnasio es una de las más populares. Para los neófitos, entrar por primera vez en esa sala llena de máquinas y artilugios puede ser todo un choque. La vergüenza y el desconocimiento puede hacer que no sepamos por donde empezar ni a qué atenernos, es por eso que desde el blog de Welthy queremos darte una serie de consejos y trucos a tener en cuenta sobre cómo empezar en el gimnasio.

En este artículo no te hablaremos de rutinas, de objetivos ni de ejercicios concretos. Simplemente queremos explicarte una serie de puntos a valorar para que tu paso por el gimnasio se convierta en una relación duradera que mejore tu calidad de vida y tu salud. Aspectos que a menudo no se tienen en cuenta y que pueden marcar la diferencia entre dejar el gimnasio a la semana o que se convierta en algo indispensable en tu vida. ¡Sigue leyendo este artículo sobre cómo empezar en el gimnasio y te lo explicamos!

No te obsesiones con tus objetivos

Perder peso, ganar masa muscular, tonificar… Las razones objetivas para ir al gimnasio y conseguir mejorar tu cuerpo pueden ser muchas y muy variadas. No obstante, aunque es bueno marcarse unas metas e intentar conseguirlas no debes obsesionarte con ellas. Lo primordial y más importante es que hacer ejercicio es indispensable para llevar una vida más saludable. El ejercicio va a repercutir en tu estado físico, pero también en tu estado anímico, y todo ello se va a notar en tu salud. De este modo, aunque en las primeras semanas no notes un cambio evidente en tu cuerpo, debes tener claro que tu salud está mejorando y que es algo bueno.

Márcate un calendario y un horario fijo

Antes de apuntarte a un gimnasio es importante que decidas los días y las horas a las que irás. Aunque parezca una tontería, esta falta de planificación es lo que provoca que mucha gente deje su práctica deportiva al cabo de poco tiempo. ¿Qué días irás y qué días descansarás? ¿Qué horario vas a hacer? ¿Cuántas horas le dedicarás a la semana? Tener todo esto previsto y anticipado te ayudará a poder planificar el resto de actividades y vida social. Además, durante las primeras semanas será muy importante que lo sigas al pie de la letra. Es durante los primeros días que estás creando el hábito, una vez haya pasado cierto tiempo y lo hayas integrado a tu rutina, ir al gimnasio y hacer tus ejercicios te va a salir solo sin ningún tipo de esfuerzo.

Déjate ayudar

La máxima del principiante, sea en el campo que sea, es que debe dejarse asesorar y ayudar. Es por eso que antes de inscribirte en ningún gimnasio, primero te asegures de que las instalaciones son apropiadas, el material es de calidad y que puedes tener instructores a tu disposición.

Precisamente, esta es una de las ideas fundacionales de Welthy: queremos ser una ayuda. Entendemos que la vida saludable es algo global; alimentación, deporte, bienestar emocional. No solo creamos menús saludables para conseguir objetivos, sino que queremos ser tu ayudante en el objetivo de llevar una vida más saludable.

Evita lesiones y sobrecargas

Si es la primera vez que pisas un gimnasio o si has estado mucho tiempo sin entrenar, es importante tener presente que tienes más probabilidades de sobrecargar los músculos y sufrir alguna lesión que te haga suspender tu rutina de entrenamientos. Con el objetivo de evitar lesiones inoportunas que te impidan seguir tus ejercicios, debes considerar una serie de puntos que te pueden ser muy útiles:


· Mantente constantemente hidratado. En este artículo del blog de Welthy te explicamos la importancia del agua para nuestro cuerpo, sobretodo a la hora de hacer ejercicio.

· Calienta antes y después de cada ejercicio. Unos minutos de calentamiento para poner los músculos a tono pueden ser la diferencia entre lesionarse o no.

· Durante las primeras semanas, si no tienes una rutina preparada por un profesional, intenta focalizar los ejercicios en músculos concretos y no en grupos musculares. De este modo, evitarás entrenar doblemente algún músculo y provocar alguna sobrecarga.


· Evita un exceso de entrenamiento. Nuestro cuerpo tiene sus tempos y también necesita descansar para poder mejorar. A menudo, entrenar más no significa entrenar mejor ni obtener más resultados.

Aumenta el ritmo de forma gradual

Esto está estrechamente relacionado con lo que explicábamos en el punto anterior. Si hace mucho que no haces ejercicio, no puedes pretender hacer el primer día todo lo que no has hecho en años. De hecho, hacerlo es la forma más fácil de lesionarse, desmotivarse y abandonar el gimnasio.

Durante las primeras semanas tu rutina debe ser sencilla. Por un lado, esto ayudará a no cansarte, prevenir agujetas y poder estar disponible para el siguiente entrenamiento. Pero por otro lado, seguir el ritmo de tu cuerpo será la mejor forma para mantener la moral alta y ver que puedes cumplir con lo que te propones.

Con el paso de los entrenamientos podrás ir aumentando la carga y, al cabo de unas semanas, echarás las vista atrás y te sorprenderás de la mejorías que has hecho sin apenas haberte dado cuenta.

Mantén la confianza y la motivación

Sea cual sea tu objetivo, es indispensable mantener la moral alta y seguir con ganas de mejorar. Para ello, debemos ver que lo que estamos haciendo funciona, pero aunque durante los primeros días quizás no lo notes, debes ser consciente que aquello que estás haciendo te está sirviendo. Desde Welthy también podemos ayudarte, no solo con nuestros menús saludables a domicilio, sino con el control nutricional y los consejos para que tu ejercicio y tu alimentación vayan de la mano en la consecución de los objetivos. Con una alimentación acorde, lo que te has propuesto será mucho más fácil de conseguir, de modo que vas a notar los cambios antes y tu motivación irá al alza.

Ahora que ya sabes cómo empezar en el gimnasio solo es cuestión de ponerse manos a la obra. Sabemos que en ciertos momentos va a ser difícil vencer la pereza, que en ocasiones resultará complicado ver el fin del ejercicio, pero no olvides que todo esto es para bien. ¡Confiamos en ti!