El deporte es salud, lo hemos escuchado mil veces y lo sabemos de sobra. Ya no es que sea una parte fundamental para perder peso, sino que practicar ejercicio de forma regular mantiene los músculos activos, las articulaciones más protegidas, el corazón más a tono y, en general, todo nuestro cuerpo se siente mejor. No obstante, por mucho que lo sepamos, mucha gente es incapaz de vencer la pereza, levantarse del sofá y empezar a hacer ejercicio. Por eso es tan importante saber cómo motivarse para hacer ejercicio.

En Welthy creemos en los valores de la vida saludable, y como sabemos todo lo que te aporta, queremos que el máximo número de gente se una a ella. En cuanto a la alimentación ya ponemos nuestra parte para que puedas comer de forma equilibrada ahorrando tiempo. Además, con este artículo, queremos enseñarte a saber cómo motivarse para hacer ejercicio y así dejar la vida sedentaria.

¿Quieres decir basta a las excusas?, ¿Empezar a practicar ejercicio sin que sea un suplicio?, ¿Aprender a sacar la fuerza de ti mismo para ponerte a entrenar? Sigue leyendo esta artículo de Welthy y te explicamos cómo motivarse para hacer ejercicio.

Elige bien tu deporte

Hay mucha gente que dice que no le gusta el deporte o que odia el ejercicio. La realidad, es que lo que están diciendo es que no les gusta el deporte o el ejercicio que han hecho hasta el momento. Si queremos que el ejercicio sea una parte inseparable de nuestra vida es necesario que disfrutemos haciéndolo. A mejor forma de motivarse para hacer ejercicio es pasárnoslo en grande cada vez que lo practicamos.

Hay tantos ejercicios como gustos existen, a día de hoy, incluso en los gimnasios encontramos una gran variedad de clases que pueden encajar con todos los tipos de persona: zumba, aquagym, body pump, pilates, yoga, crossfit, spinning. Fuera del gimnasio y a nivel más competitivo está creciendo el pádel o el tenis, en el agua la natación y otros deportes acuáticos… También puedes elegir deportes al aire libre que te ayuden a desconectar de tus preocupaciones: el patinaje, la bicicleta o el running te permiten entrenar mientras escuchas tu música favorita y te brindan un tiempo para ti solo.

La lista es interminable, y es imposible que no te guste ninguno de ellos. Busca, infórmate, prueba alguna de estas disciplinas y elige la que te llene más. Elegir bien el deporte y la rutina de ejercicio que vas a hacer influye decisivamente en si vas a mantener la motivación o no.

No lo fíes todo a la motivación del principio

Aunque puede parecer un contrasentido, un exceso de motivación inicial puede ser contraproducente a la hora de tener una relación duradera con el ejercicio. Cuando tomamos la decisión de empezar a llevar una vida más saludable, los dos primeros puntos que aparecen son la alimentación y el ejercicio. Si decidimos cambiar de forma brusca nuestra forma de vida, es posible que nos sea muy difícil mantenerlo y lo dejemos a las primeras de cambio. A nivel emocional, puede ser un choque demasiado brusco, por lo que es mejor tomárselo con calma y no esperar a que de un día para otro veamos resultados.

Obviamente, la motivación inicial es indispensable, pero debemos asegurarnos otras motivaciones para mantener el ritmo. Pensar en los beneficios que nos ofrece el ejercicio, pensar en como estaremos en un tiempo si no lo hacemos, verlo como algo divertido y entretenido… De hecho, a lo largo de este artículo te explicamos las fuentes de motivación que debes tener para no depender de esa motivación inicial. Si quieres saber cuando vas a empezar a notar cambios en tu cuerpo, en este artículo del Blog de Welthy te explicamos cuánto tiempo se tarda en ver resultados del ejercicio.

Con un aliado todo es más fácil

Tener un compañero de ejercicio siempre pone las cosas un poco más fáciles. No es solo el hecho de que en buena compañía todo pasa mejor, que también, sino que siempre hay días en que nos sentimos un poco flojos y los ejercicios cuestan más. Durante esos días, tener una fuente de apoyo nos dará ese plus de competitividad que nos ayudará a seguir trabajando. Por otro lado, cuando tenemos un compañero de ejercicio nos estamos comprometiendo, algo indispensable para cumplir con el plan que teníamos marcado.

En este sentido, realizar actividades grupales como clases de spinning o body pump, puede ser una magnífica forma de conseguir aliados que, quien sabe, quizás con el tiempo se acaban convirtiendo en amigos.

La importancia del descanso

Normalmente siempre estamos hablando de la importancia de la alimentación y del ejercicio en una vida saludable. Lo que no explicamos tanto es que el descanso también es fundamental para ello y que sin él ni el ejercicio ni la alimentación será correcta. Por un lado, el descanso es necesario para que nuestro cuerpo y nuestros músculos se recuperen del ejercicio, algo indispensable, pero por otro, nos pueden descentrar y acabar con nuestra motivación.

Entre la gente que empieza a hacer ejercicio, es muy habitual ver como se toman los días de descanso como días de “fiesta”. Descansar es, simplemente, darle a nuestro cuerpo la pausa que necesita para recuperarse. No es un día para comer lo que no hemos comido entrenando ni para tumbarnos sin hacer nada. También es importante vencer la pereza durante los días que no entrenamos porque, habitualmente, por ahí empieza la pereza que nos puede hacer dejar el ejercicio.

Caprichos en forma de equipamiento

Si bien no es indispensable gastarse mucho dinero para tener el equipamiento y la ropa necesaria para hacer ejercicio, sentirse bien con uno mismo y verse atractivo cuando uno se mira en el espejo es otra fuente de motivación que debemos tener en cuenta. Además, cuando compramos complementos o equipamiento nuevo, siempre tenemos ese impulso de probarlos que hará que nuestra motivación se mantenga: zapatillas, auriculares, ropa, esterillas… No solo son elementos que nos facilitaran la forma en la que practicamos el ejercicio, sino que supondrán pequeños premios autoregalados que mantendrán nuestra energía y motivación por las nubes.

Vamos a ser realistas

Vamos a ser francos para evitar disgustos posteriores. Ni en una semana vamos a estar preparados para correr una maratón, ni surgirá el six pack de golpe, ni perderemos todos los quilos que nos sobran. Con el tiempo lo podremos conseguir, pero por el momento hay que ponerse marcas realistas y fáciles de conseguir. De otro modo, nos podemos frustrar (el contrario de motivarse) y acabar por dejar el ejercicio de forma rápida. Las metas y objetivos pequeños servirán como motivación diaria: aguantar un par de quilómetros más, levantar un poco más de peso, perder un par de quilos, notar más tonificación muscular… Esas pequeñas victorias son las que mantienen viva la llama de la motivación y las que, eventualmente, nos permitirán poder correr esa maratón, ver surgir el six pack o perder los quilos que nos sobraban.

Ten en cuenta la planificación

Otro punto clave para saber cómo motivarse para hacer ejercicio, o mejor dicho, cómo no desmotivarse para hacer ejercicio, es el de tener claros los aspectos logísticos. Con esto lo que queremos decir es que debes elegir un deporte al que te puedas unir fácil, o un gimnasio que te quede cerca y al que puedas ir con facilidad. Sin no hacías deporta y ahora lo vas hacer, debes saber que va a cambiar tu agenda semanal. Necesitarás esas horas para dedicarlas a ti mismo, por lo que debes ser consciente de eso para que luego no hayan sorpresas.

Desde Welthy no solo te ofrecemos una alimentación saludable y adaptada a tus necesidades calóricas, estamos aquí para ayudarte a cambiar tu forma de vida y hacerla lo más saludable posible. Nuestro objetivo es que el mayor número de gente viva una vida sana, plena y feliz, por eso nos ponemos a tu disposición para ayudarte con tu alimentación, para motivarte en tu ejercicio y para aconsejarte sobre como llevar una vida más saludable.