La Navidad ya está a la vuelta de la esquina. Esta es una de las mejores épocas del año, sobre todo para quien tiene niños cerca, pero también puede convertirse una pesadilla para las básculas de todo el mundo. Según la mayoría de estudios, durante la Navidad la gente suele ganar entre 2 y 4 kilos de media. Y aunque es cierto que en esta época tenemos una cantidad de comidas y cenas superior a lo habitual, que es más fácil cometer excesos y que es difícil decirle que no a otro corte de turrón, la realidad es que siguiendo estos consejos para no engordar en Navidad puedes llegar a Reyes sin que tu báscula lo note.

¿Quieres conocer estos consejos para no engordar en Navidad y seguir disfrutando estas fiestas como siempre? ¡Sigue leyendo el siguiente artículo de Welthy y te lo explicamos!

Consejos para antes de las fiestas

Sabes que en Navidad te vas a dar algún capricho, sabes que comerás más de lo habitual, sabes que tendrás varias comidas seguidas. Precisamente, el hecho de saberlo de antemano es una gran ayuda para no engordar en Navidad. Sabiendo todo esto, nos podemos preparar antes. Si somos conscientes que, por mucho que nos esforcemos, es probable que durante las fiestas hagamos algunos extras que repercutirán en nuestro peso, la mejor opción es empezar a prepararse algunas semanas antes.

Siempre deberíamos seguir una alimentación saludable, pero más aún durante las semanas previas a la Navidad. Si sabemos que durante esos días vamos a comer de más, debemos eliminar todos esos extras que nos regalamos durante estas semanas anteriores para compensar. Del mismo modo, durante los días que no tengamos ninguna comida, también es una buena opción seguir una dieta hipocalórica que compense los excesos del resto de días. Otra posibilidad es añadir a tus platos alimentos diuréticos y depurativos -como la piña y la alcachofa- para ayudar a tu cuerpo a eliminar los posibles excesos de esos días.

Consejos para no engordar en Navidad

Los desayunos deben ser saciantes

Uno de los mayores errores que comete la gente para estas fechas es, sabiendo que va a ir a una comida donde seguramente comerá en exceso, no desayunar o desayunar poco para no sentirse mal. La realidad es que el resultado es el contrario del deseado, puesto que si llegas con hambre a la comida, comerás mucho más de lo que hubieses comido con un desayuno completo, además de que la calidad nutricional de lo ingerido será peor.

Para estos días es importante realizar desayunos saciantes, con alto contenido en fibra, que te ayuden a llegar a la comida sin hambre y así evitar excesos. Un bol de cereales con fruta y frutos secos o un porridge de avena son desayunos contundentes que te ayudarán a evitar atracones de turrones durante la comida.

Lo mismo sirve para la merienda y otras ingestas si la comida familiar se va a celebrar por la noche. Es importante que hagas todas las ingestas y no te saltes ninguna comida. Esta es la forma de evitar llegar a la comida con ansiedad y hambre. Es mucho más fácil controlar nuestros impulsos de grasa y azúcar con la barriga llena que con la barriga vacía.

Limita el alcohol

Aunque acostumbramos a darle mucha importancia a lo que comemos, la verdad es que muchos de los quilos que se ganan en Navidad tienen más que ver con lo que bebemos. El alcohol es uno de los principales responsables de que mucha gente engorde por Navidad.

Por un lado, el alcohol contiene calorías vacías, es decir, calorías que no nos aportan nada a nivel nutricional. Por otro lado, normalmente se toma acompañado de otras bebidas o refrescos que también tienen un alto contenido en azúcares. Finalmente, el alcohol nos hace más despreocupados y nos nubla el juicio, haciendo que sea mucho más fácil comer en exceso. No vamos a decir que no tomes alcohol (aunque es lo mejor), pero puedes limitar su ingesta a un límite razonable para no tener que lamentarte luego. Por ejemplo, una medida cómoda puede ser tomarte 2 unidades: 1 cerveza y una copa de cava, 2 copas de vino, 1 copa de cava y 1 gintónic… Con estas medidas podrás brindar y celebrar sin tener tener que sufrir luego por sus consecuencias.

Mantén tu actividad física

Hay mucha gente que se toma la Navidad como un vacío temporal en el que se puede hacer lo que se quiera, obviamente, las consecuencias se reflejarán en la báscula. Además, si tenemos en cuenta que de Nochebuena a Reyes van 2 semanas, las consecuencias de saltarnos todas las rutinas pueden ser contundentes. Siendo realistas, la Navidad son 4, 5 o 6 comidas como mucho, esto no debe servir de excusa para dejar a un lado el ejercicio físico y abandonarnos simplemente a la comida y al sofá. No debes saltarte ningún día de entrenamiento, el ejercicio va a ser tu mejor aliado para evitar ganar esos quilos de más. Si durante estos días el gimnasio, la academia o el centro de yoga esta cerrado, tienes muchas más opciones. Sal a correr, disfruta de un día en la montaña, practica algún deporte al aire libre… Durante las fiestas de navidad no solo no debes dejar a un lado el deporte, debes hacerlo con más ganas aún.

Le damos tanta importancia a este punto porque, tal y como explicamos en el artículo cómo empezar en el gimnasio, uno de las cosas fundamentales a la hora de iniciar un ejercicio es establecer una rutina. Si nos pasamos una semana o dos sin ir al gimnasio, luego nos va a resultar mucho más difícil volver a coger el ritmo y es más fácil que lo abandonemos por completo. Así pues, ¡manos a la obra!

Solo hay 5 días festivos

Como acabamos de comentar en el punto anterior, solo hay 6 días festivos: nochebuena, el día de Navidad, San Esteban (no es festivo en todas partes), año nuevo y reyes. Todos los días que hay entre medio son días normales y tu alimentación debe responder a eso. Si sabemos que durante esos festivos cometeremos excesos, el resto de días debemos comer de forma equilibrada y saludable, como un día cualquiera. Es aquí donde es importante dar un apunte que te ayudará a seguir una dieta equilibrada durante estos días: renuncia a las sobras de comida.

Durante estas comidas es habitual que sobren turrones, polvorones o canelones: No te los comas durante la semana. En Navidad hacemos comidas altamente calóricas, lo que no podemos hacer es repetir todo ese exceso de calorías durante el resto de la semana. En vez de recurrir a las sobras de todas esas comidas navideñas, durante el resto de la semana debemos comer frutas, verduras y platos más lights y digeribles.

Pésate a diario

Cuando empiece la retahíla de comidas, cenas y celebraciones, es importante que te vayas pesando a diario. Por un lado, llevar un control de tu peso te ayudará a detectar cuando te has excedido comiendo. Pero lo más importante es que mentalmente te ayudará a controlarte en la siguiente comida y evitar que vuelvas a cometer otro exceso.

Es mejor ser anfitrión

Sí, sabemos que es estresante, que lleva mucho trabajo y que seguramente no se disfruta igual que yendo de invitado, pero ser el anfitrión de -al menos una- de las comidas te da una posibilidad: elegir 100% el menú y decantarte por opciones saludables.

Hay muchas opciones de aperitivos saludables: desde el clásico marisco, hasta los encurtidos o algunas conservas. Para los segundos platos también tienes opciones fantásticas como el pescado con verduras al horno. ¡Seguro que puedes encontrar más! La idea es ofrecer comida rica y festiva, pero sin dejar a un lado la salud.

Come poco a poco

Cuando comemos y el alimento llega a nuestro estómago, el estómago envía una señal hormonal para que nuestro cerebro sepa que estamos comiendo y nos envíe señales de saciedad. El caso es que, cuanto más rápido comamos, más cantidad de comida vamos a ingerir antes de que esa señal sea recibida. Lo ideal (no solo en navidad) es comer despacio, no solo para tener una digestión mucho más placentera, sino para parar de comer cuando nuestro cuerpo nos envíe señales de que ya está saciado.

Come las mismas raciones

Es Navidad y seguramente comerás platos más calóricos, incluso en días consecutivos. Entonces, ¿Porqué debes comer más? Que sea navidad no significa que debamos comer como si no hubiera mañana, al contrario, debemos mantener las mismas raciones que comeríamos en un día normal, incluso reducirlas. Ya sabemos como se las gastan las madres y las abuelas y su concepto de “un poquito”. Conociéndolo, debes estar atento cuando te sirvan el plato para impedir que te sirvan como si tuvieran que comer 3 personas. Si ya vamos a cometer excesos con los entrantes, los dulces de los postres o el alcohol, debemos evitarlos en la medida de lo posible en la comida principal.

Comer no lo es todo

Hay algo que no suele fallar, y es que si hay comida en la mesa se va a comer. Por otro lado, si no tenemos comida delante es más difícil que comamos. Sabiendo esto lo podemos aprovechar para evitar engordar en Navidad. Y es que la Navidad no son solo comidas y atracones, tenemos muchas otras posibilidades de divertirnos en familia que simplemente sentarnos alrededor de una mesa. Organiza alguna excursión, jugad con los niños, levantaos de la mesa: cuanto más tiempo paséis sentados, más fácil será seguir comiendo.

Siguiendo estos consejos para no engordar en Navidad llegarás a enero sin que tu báscula lo note. Además, si quieres un plan nutricional para perder peso, tonificar o muscular, nuestros menús saludables a domicilio te ayudarán durante esta época y el resto del año.