Muchas de las enfermedades y condiciones más habituales vienen provocadas por hábitos de vida poco saludables. El sedentarismo, el tabaquismo, el consumo de alcohol o una alimentación poco equilibrada son algunos de los principales. En Welthy, abogamos por un estilo de vida y una alimentación saludable, porqué sabemos que es la mejor forma de incidir en nuestro organismo y que este repercuta en una mejor salud física y emocional. Pero cuando hablamos de alimentación saludable no solo debemos tener en cuenta el qué, es decir, no solo influyen la calidad y la forma de cocinar de los alimentos que ingerimos. El cómo, la forma en la que comemos, también es vital e imprescindible para evitar problemas físicos y enfermedades. Es por eso que en el siguiente artículo del blog de Welthy queremos hablarte sobre qué es la alimentación consciente. Ya te avanzamos que no tiene nada que ver con lo que comemos, sino que tiene que ver con la forma con la que comemos y nos relacionamos con los alimentos. ¡Sigue leyendo y te lo descubrimos!

Los estilos de ingesta

El estilo de ingesta es la forma con la que nos relacionamos con la comida, o dicho de otro modo, cada estilo de ingesta depende de los estímulos que sirven como detonante para comer, independientemente de las señales internas de nuestro cuerpo, ya sea el hambre o la saciedad.

El primer estilo de ingesta es el estilo restrictivo, que se suele relacionar con las dietas estrictas y la prohibición. El segundo estilo de ingesta es el emocional, que es la forma de gestionar las emociones a través de la comida. Finalmente, encontramos el comer externo, cuando la necesidad de comer se da por elementos externos: por un olor, por un color o simplemente porque hay un plato delante.

Seguramente te puedes sentir identificado con uno (o todos) estos estilos de ingesta, pero seguro que pocas veces te habías parado a pensar que simplemente estás comiendo porque tienes un plato delante o porque ese olor concreto te ha despertado la necesidad de comer. Lo que pretende el mindfoodness es que seas consciente de este tipo de comportamientos para poder actuar en consonancia.

Qué es la alimentación consciente

La alimentación consciente, tal y como la conocemos en castellano, es la adaptación del inglés Mindfoodness. La similitud con el término mindfulness no es coincidencia, de hecho, podríamos decir que la alimentación consciente es la aplicación del mindfulness a la hora de comer. Si el mindfulness predica la autoconsciencia y la necesidad de prestar atención plena a cada momento, la alimentación consciente habla de la necesidad de prestar atención a lo que comemos y a cómo lo comemos.

Las emociones tienen mucho que ver en nuestra forma de alimentarnos, tal como hemos explicado en entradas anteriores, como es el caso de la ansiedad por comer. Los estados de estrés o ansiedad no solamente nos hacen comer alimentos más calóricos, sino que también nos hacen comer de forma más rápida, sin masticar correctamente ni prestar atención a nuestra alimentación.

El componente emocional al comer es de vital importancia, por lo que si somos conscientes de ello e intentamos evitar algunas de las conductas nocivas que nos hace cometer, podemos evitar una gran cantidad de problemas digestivos y de alimentación. Esto es lo que hace que el mindfoodness sea una gran herramienta para mejorar nuestros hábitos alimentarios.

En resumen, podríamos decir que la alimentación consciente o mindfoodness es un cambio en la forma con la que interactuamos con la comida, haciéndolo desde un punto de vista más emocional. No se trata de una dieta, ni de prohibir o fomentar ningún alimento en concreto, no busca que perdamos peso ni trabaja desde un punto de vista nutricional, simplemente busca que comamos bien desde un punto de vista mental y emocional. Que nuestras emociones y nuestro estado mental no nos afecte a la hora de sentarnos a la mesa. ¿Quieres saber más sobre la alimentación consciente? A continuación te explicamos qué beneficios tiene para nuestra salud.

Alimentación consciente: beneficios

¿Alguna vez te has parado a pensar en lo que haces mientras estás comiendo?, ¿Eres consciente de cada cucharada y de cada bocado que das? Seguramente, como la mayoría de nosotros, no prestas atención a las señales de tu cuerpo, simplemente te sientas y te comes lo que tienes delante sin pararte a pensar en cada paso que das; sale todo de forma automática. ¿Eres consciente de cuánto podría cambiar la forma en la que comes solamente con el hecho de estar alerta a lo que haces?

A día de hoy, todos llevamos un ritmo de vida muy elevado. Todo lo hacemos con prisas y con la presión del reloj acechando constantemente. Todo este estrés también nos lo llevamos a la mesa, haciendo que comamos con prisas, sin pensar en lo que nos echamos a la boca y sin preguntarnos si nuestro cuerpo realmente necesita cada uno de los bocados que damos. Simplemente lo hacemos para acabar cuanto antes y seguir con lo siguiente.

La alimentación consciente (o mindfoodness) pretende todo lo contrario. Intenta que desarrollemos más autoconocimiento y autocontrol a la hora de comer, que estemos alerta a las señales que nuestro cuerpo nos va mandando y que a menudo desconocemos o ignoramos, para hacer del acto de comer algo mucho más racional y no tan automático.

Los beneficios de la alimentación consciente son muchos, y los podemos observar en un lapso de tiempo muy corto. Algunos de los principales beneficios del mindfoodness son los siguientes:

Ayuda a prevenir la obesidad

Esta forma de comer hace que prestemos más atención a las señales de hambre que nuestro cuerpo nos manda. Si comemos teniendo en cuenta cada cucharada, podemos detectar el momento exacto en el que estamos saciados y evitar así las ingestas excesivas. Del mismo modo, podemos evitar el hambre emocional, aquella necesidad imperiosa por comer cuando estamos nerviosos o excitados. Todo ello, hará que comamos exactamente lo que necesitamos y que evitemos ingestas excesivas que pueden derivar en obesidad.

Mejora la digestión

Comer de forma calmada, masticando correctamente y con tiempo suficiente entre bocado y bocado puede evitarnos muchas indigestiones y problemas digestivos. Mucha gente que suele quejarse de problemas malas digestiones, puede encontrar la solución a sus males comiendo de forma más reposada y consciente.

Evita antojos

Si te paras a analizar lo que comes durante un día, te darás cuenta que muchas de las ingestas que haces no estás relacionadas con una necesidad real de comer, simplemente son tentaciones ajenas al hambre. La alimentación consciente te puede ayudar a detectar esas ingestas y ceñir tu alimentación a lo que tu cuerpo pide y necesita.

Optimiza las cantidades

Desde pequeños nos han inculcado que es de mala educación dejar comida en el plato, por lo que la mayoría de nosotros tendemos a acabarnos todo lo que tenemos delante, independientemente de que haga rato que ya estamos llenos. Esto hace que en muchas de nuestras comidas comamos mucho más de lo que nuestro cuerpo realmente necesita.

Una alimentación consciente nos ayudará a detectar esas cantidad, haciendo que con el tiempo seamos consciente de la cantidad que realmente necesitamos y evitemos repetir constantemente el mismo error.

En definitiva, la alimentación consciente nos ayudará a evitar todas esas malas conductas relacionadas con la forma que tenemos que comer y que acaban siendo perjudiciales para nuestra salud. Si partimos de una alimentación equilibrada, como la que te ofrecemos con nuestros menús saludables a domicilio, y le sumamos una forma de comerlos adecuada, estaremos ante la combinación perfecta.

Cómo aplicar el mindfoodness

Para aplicar la alimentación consciente a nuestro día a día es necesario prestar atención a nuestra forma de comer de un modo integral, es decir, teniendo en cuenta los factores de conducta, emocionales y cognitivos. Solo mediante el autoconocimiento podremos detectar los estímulos que nos llevan a comer, las señales que nos manda nuestro cuerpo y lograr autocontrolaros.

Hay una serie de acciones y ejercicios que nos pueden servir para lograr una alimentación consciente, pero debemos tener en cuenta que requiere voluntad y tiempo. Después de décadas comiendo con el piloto automático puede resultar complicado centrarse en cómo comemos. Es por eso que debemos aplicar una serie de pautas para facilitarlos:

· Hay que aprender a separar el hambre real del hambre emocional.

· Saborear y paladear cada bocado, aprendiendo a reconocer las señales de saciedad que nuestro cuerpo nos envía.

· Es imprescindible comer sin distracciones, es decir, televisión apagada, móvil bien lejos y concentración constante en lo que estamos comiendo.

· Otro buen método es registrar todo lo que comemos un diario de alimentos, un método parecido al que te proponemos con nuestro Welthy Lifestyle Tracker.

· Es imprescindible masticar bien cada bocado y comer de forma más reposada y tranquila.

Como hemos dicho, la alimentación consciente no es algo que se consiga en un par de días. Pero con tiempo y ganas es una meta que se puede alcanzar y que puede hacerte llevar una alimentación mucho más saludable, que te evite problemas digestivos y de salud.